jueves, diciembre 08, 2016

María Werlau: Fidel Castro superó a Augusto Pinochet. Los mismos que alaban al cubano denunciaron sin reservas al chileno


Castro superó a Pinochet

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Los mismos que alaban al cubano denunciaron sin reservas al chileno
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 Fidel Castro y Augusto Pinochet

Por María Werlau
4 Diciembre 2016

El Gobierno cubano decretó un duelo de nueve días para despedir a Fidel Castro. Son incontables los duelos que él provocó como parte de su monstruoso legado.

Resulta curioso que líderes y medios de prensa de países democráticos se refieran al recién fallecido dictador cubano como “líder revolucionario” y celebren su papel protagónico en el escenario mundial o sus supuestos logros en materia de salud y educación. Suena especialmente absurdo cuando desmontar tan persistentes mitos sólo requiere ir a una clínica, escuela o barrio fuera del circuito de turismo de solidaridad en Cuba o hablar con cualquier cubano que haya escapado de la isla prisión. Peor aún, las justificaciones o alabanzas vienen de boca de los mismos que denunciaron sin reservas la dictadura de Augusto Pinochet en Chile (1973-1990).

Resulta interesante comparar dictadores, sin el menor ánimo de justificar a ninguno.

El régimen militar chileno duró 16 años. Pinochet cedió el poder pacíficamente al perder un plebiscito al que había accedido para que los chilenos decidieran si debía continuar. Además, entregó un país pujante con una economía en crecimiento. Pero dejó un saldo oficial de 3.216 desaparecidos y asesinados. Los casos de prisión política y/o tortura ascienden a 38.254 personas. Nadie se lo justificó.

(Tres militares empujan el jeep que transporta las cenizas de Castro, ayer en Santiago. Rodrigo Abd AP)

Los mismos que alaban al cubano denunciaron sin reservas al chileno

Fidel Castro, por su parte, fue comandante en jefe durante 47 años, 31 años más que Pinochet, y co-dictador 10 años más. Nunca se sometió a una elección libre y sólo cedió poder a su hermano, en cuotas cuyos límites se desconocen, cuando no le quedó más remedio. Creó un Estado parásito que se ha tragado miles de millones de dólares de la antigua Unión Soviética, Venezuela y de bancos y comerciantes capitalistas del mundo entero. Dejó un país en ruinas y una población con el menor salario promedio mensual del planeta, 23 euros al mes

Lo que es más, Fidel Castro ha dejado una secuela de muertos, desaparecidos, torturados y presos políticos muy superior a la de Pinochet, y que se siguen sumando. Hasta el día en que murió, oficialmente el pasado 25 de noviembre, se le atribuían al menos 7.173 muertes y desapariciones. Sólo los casos de fusilamiento y ejecución extrajudicial documentados para los primeros tres años y medio de mandato exceden la cifra total de muertos de la dictadura militar chilena. Peor aún, Castro asesinó sistemáticamente a civiles, niños incluidos, por pretender escapar de su país, algo que a Pinochet nunca se le ocurrió. En la memoria quedan, por ejemplo, los 31 adultos y los 10 menores del remolcador 13 de Marzo, hundido en 1994 por barcos del Gobierno cubano cuando huía de la isla.

Dichos datos son parte de un registro caso por caso que Archivo Cuba está compilando de vidas perdidas por causa de la Revolución Cubana durante dos dictaduras, la de Fulgencio Batista (1952-1958) y la actual. Dicha organización sin ánimo de lucro sólo reporta casos documentados sobre los cuales ha podido obtener datos fiables, lo que es muy difícil dado el control que hay en Cuba. La entidad estima que la cifra real de víctimas cubanas es más de 10 veces mayor.

Además, y de esto nadie acusa a Pinochet, Fidel Castro dejó cientos de miles de muertos regados por el mundo; exportó su modelo tenazmente hacia casi toda la América Latina y África, así como a países de Oriente Próximo, mediante intervenciones armadas, terrorismo y subversión. Los ejemplos sobran. Las víctimas del castrismo incluyen estadounidenses asesinados en el corazón de Wall Street en Nueva York por el grupo terrorista puertorriqueño FALN, apoyado, adiestrado y financiado por Cuba. En Venezuela, las bandas criminales que hoy día siembran el terror y ya se han cobrado miles de vidas fueron entrenadas por Cuba.

La osadía de Fidel Castro lo llevó incluso a crear una máquina de matar de exportación. Según oficiales que han desertado de los servicios de inteligencia cubanos, existían equipos especiales de sicarios dentro del Ministerio del Interior cubano para perpetrar asesinatos fuera de sus fronteras, incluso en Europa.

En fin, Fidel Castro bien podría fácilmente haberse llevado a cuestas un millón de almas. Cada una fue una vida sesgada, un destino truncado y una secuela de seres queridos destrozados. Así, el dictador cubano tejió una historia de terror, sangre, y dolor que comienza en las montañas, paredones y calabozos tropicales, se desparrama por una enorme tumba en el mar Caribe y se extiende por el mundo entero. Pinochet no le llega a los tobillos…

María Werlau es presidenta del think tank Free Society Project y directora de su programa Archivo Cuba

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Fidel Castro como se demuestra en este ¨post¨no sólo supera a Augusto Pinochet en estatura ...


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(publicado varios  años atrás pero actualizado)
¿ QUIÉN FUE PEOR DICTADOR:  PINOCHET  O LOS CASTRO ?
   
Por Pedro Pablo Arencibia

Solamente comentaré algunos aspectos a tener en cuenta.
  • Sobre el resultado  del Sí  ( 44.01% )  favorable a Pinochet  en el Plesbicito de Chile de 1988, puntualizaré que ese resultado se obtuvo pese a que  los militares (en su inmensa mayoría adeptos a Pinochet)  no podían votar. En cambio, los Castro no han hecho nunca ningún plesbicito y sus elecciones unipartidistas no legítimas,  donde la presión de las organizaciones de la tiranía está constantemente presente amedrentando a la ciudadanía, se empezaron a hacer 17 años después del triunfo de la Revolución que los Castro se robaron.
  • Pinochet levantó la Economía chilena poniendo la economía en ´los muchachos de Chicago¨. Los  Castro destruyeron la economía cubana con sus voluntarismos de Fidel y la aprobación de Raúl Castro.
  • Pinochet gobernó durante 17 años; los Castro han mandado durante 53 años.
  • Chile no tiene deuda externa gracias a la economía apoyada por Pinochet;  la Cuba de los Castro tiene una de las deudas externas  ¨per cápita¨mayores del mundo.
  • A Chile van personas de otros países a invertir y residir; de Cuba huyen y se van cubanos  y capitales de otros países, salvo aquellos que en complicidad con la dictadura recuperan su inversión rápidamente a costa de la explotación del trabajador cubano.
  • Pinochet permitió el asesinato de personas que se enfrentaron a su dictadura usando o alentando la violencia; los Castro han asesinado hasta personas pacíficas que sólo deseaban irse del país y dejárselo a los Castro.
  •  Los Castro han enviado tropas regulares e irregulares cubanas a muchos países de varios continentes provocando la muerte de miles de cubanos; esas cifras no se incluyen en la actualización del 15 de diciembre del año 2009 de Archivo Cuba o Cuba Archive; organización no lucrativa fundada por el ya fallecido Dr. Armando Lago; tampoco aparecen las víctimas de los nativos de esos países que murieron por acciones de las tropas del Castrismo en esos países y que también deben ser atribuidas al Castrismo. En esta actualización tampoco aparecen los miles de ¨balseros¨cubanos que han muerto al tratar de escapar de esa isla-cárcel que es Cuba y que en determinada época eran tiroteados o se les lanzaban sacos llenosde arena desde helicopteros para hundir sus balsas o frágiles embarcaciones. 
  •  La Comisión Rettig planteó que  2.296 personas habían muerto durante el régimen militar.de Augusto Pinochet.Cuba Archive plantea que bastante  más de 7 000 personas han muertos por culpa del Castrismo y su represión directa o indirecta. 
 
Memorial Cubano: Una cruz con el nombre de cada víctima del Castrismo
 
  •  Los Castro, en Cuba, se adelantaron a Augusto Pinochet, en Chile, en la utilización de los stadium deportivos y otras instalaciones para encerrar a sus posibles opositores. En Cuba antes del triunfo de la Revolución había 14 cárceles en todo el país; después de la Revolución llegaron haber en Cuba  más de 200 establecimientos penitenciarios.

Cuando la conferencia internacional celebrada en La Habana por los 40 años de Girón o Bahía de Cochinos, Fidel Castro y Ramiro Valdés se ufanaban de lo organizado que en 1961 tenían por municipios la recogida, léase encarcelamientos y detenciones, de las personas que según ellos podrían servir de quintacolumnistas y oponerse a la revolución. La menor cifra que he leido en las publicaciones Castristas de esas detenciones durante la invasión de Playa Girón es de 80 000 detenidos, aunque la que más se maneja en las pocas ocasiones en que se aborda ese tema es de 100 000, llegando inclusive a 120 000. Tuve un tio, ya fallecido, que cuando la inavasión de Playa Girón fue encerrado esos días, junto a otros varios cientos de detenidos, en el histórico stadium matancero Palmar del Junco mientras que las ametralladoras les tenían apuntando todo el tiempo. Años atrás, en la década de los años 80s, en un programa de historia de la TV cubana, dirigido por el animador e historiador Calderón, cuyo nombre me parece que era Tal Como Fue, una hermana del canciller Isidoro Malmierca que en esa época de 1961 era dirigente nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) dijo alardeando que quizás la Revolución haya detenido a personas que no estaban haciendo actividades contrarrevolucionarias, pero que nadie de los que la estaban haciendo quedó sin ser detenido. No se si esa Malmierca era una que fue posteriormente una alta oficial de la Inteligencia cubana, o si esa Coronel era una hermana suya. Los Malmierca eran antes de 1959 viejos miembros del Partido Socialista Popular o PSP que fue uno de los nombres del partido comunista en Cuba. La Malmierca se equivocó, pues algunos dirigentes y luchadores contrarrevolucionarios no fueron detenidos pero ¿Que hubiera pasado si la victoria de Playa Girón se hubiera demorado más tiempo en llegarle a los revolucionarios castristas ? LA RESPUESTA ESTA EN LOS MUROS DE LA CIRCULARES DEL ANTIGUO PRESIDIO MODELO: LOS HUECOS DINAMITADOS QUE SE HICIERON PARA MASACRAR A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS. SIEMPRE. ¨SEGUETA¨ ERA EL NOMBRE DE UNO DE LOS PRESOS COMUNES ENCARGADO DE EXPLOTAR LAS CARGAS EXPLOSIVAS. Durante la década de los 60s y los 70s fueron varias decenas de miles los presos políticos que pasaron por las cárceles Castristas.

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VÍCTIMAS MORTALES DEL  CHILE DE PINOCHET


The Rettig Report, officially The National Commission for Truth and Reconciliation Report, is a 1991 report by a commission designated by then President Patricio Aylwin (from the Concertación) encompassing human rights abuses resulting in death or disappearance that occurred in Chile during the years of military rule under Augusto Pinochet, which began on September 11, 1973 and ended on March 11, 1990.

Figures

The report determined that 2,279 persons were killed for political reasons. This figure included 957 disappeared after arrest and 164 "victims of political violence", a figure that included police officers and others killed by left-wing extremists.[1](p1122)

In 641 cases, the commission could not conclusively determine that the person was killed for political reasons. It found 508 cases that were beyond its mandate, and that in 449 cases, no information beyond the name of a disappeared person could be determined.

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http://en.wikipedia.org/wiki/Valech_Report
 
Valech Report
From Wikipedia, the free encyclopedia
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The Valech Report (officially The National Commission on Political Imprisonment and Torture Report) was a record of abuses committed in Chile between 1973 and 1990 by agents of Augusto Pinochet's military regime. The report was published on November 29, 2004 and detailed the results of a six-month investigation. A revised version was released on June 1, 2005. The commission was reopened in February 2010 for 18 months, adding more cases.[1]

The commission found that 38,254 people had been imprisoned for political reasons and that most had been tortured. It also found that 30 people had been executed or "disappeared"; that is in addition to those recorded by the earlier Rettig Report.

Testimony has been classified, and will be kept secret for the next 50 years. Therefore, they cannot be used in trials concerning human rights violations, in contrast to the "Archives of Terror" concerning Paraguay and Operation Condor. Associations of ex-political prisoners have been denied access to the testimony.

Criticism

Critics of the Valech Report say that families are falsely claiming that their relatives went missing during the 1973–1990 military regime, as there have been reports since 2000 that four people listed as killed or missing, were alive or had died in unrelated circumstances.[6] The cases have raised questions about the system of verification of victims of dictatorships.[7] The Age newspaper has reported that the number of people killed or reported missing and presumed dead is a total of 1,183 people, and that their names appear on a special memorial at the General Cemetery of Santiago.[8] Clive Foss, in The Tyrants: 2500 years of Absolute Power and Corruption, estimates that 1,500 Chileans were killed or disappeared during the Pinochet regime. Nearly 700 civilians disappeared in the 1974–1977 period, after being detained by the Chilean military and police.[9] In October 1979, the New York Times reported that Amnesty International had documented the disappearance of approximately 1,500 Chileans since 1973.

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Oscar Elías Biscet desde Cuba: FIDEL CASTRO PRÓFUGO DE LA JUSTICIA

Tomado de http://www.lanuevanacion.com

FIDEL CASTRO PRÓFUGO DE LA JUSTICIA

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Fidel Castro, el "Genio de la Maldad", que de la misma manera que los nazis Mengele y Rauff, escapó a la justicia terrenal; pero por sus actitudes delictivas su alma arde en el infierno y su legado está en la letrina de la historia.
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Por Dr. Oscar Elías Biscet
La Habana
5 de diciembre de 2016
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad
Sígame en: http://www.twitter.com/@oscarbiscet

Criminales del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (Nazi) escaparon de la justicia. Algunos lo hicieron al famoso y paradigmático Juicio de Núremberg y otros nunca pudieron ser enjuiciados por ningún tribunal competente. Asesinos como Heinrich Himmler, líder de las Gestapo (SS) del Imperio Hitleriano y autor intelectual y ejecutivo del plan de Hitler de la “Solución Final”, donde murieron 6 millones de judíos, y Hans-Adolf Prützmann, coronel de las SS, su Cuartel General estaba en Ucrania, fue supervisor de las guerrillas nazis Werwolf desde 1944-45. Ambos se suicidaron, ingirieron cápsulas de cianuro, cuando fueron capturados por el Ejército Británico en mayo de 1945.

Del mismo modo, otras figuras nazistas no testificaron ante la justicia; en especial, Adolfo Hitler, Führer (líder) del Imperio de la Gran Alemania y del Partido Nazi, y Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda. Hitler y su esposa Braun se suicidaron y sus cadáveres fueron cremados mientras Berlín era invadida y su ejército derrotado. El fanatismo ideológico y político de Joseph Goebbels y su esposa Magda no solo les hizo suicidarse sino que impusieron este método sobre sus seis hijos menores, seis hembras y un varón. También sus cuerpos fueron cremados.

A propósito, un dato de interés histórico en relación con estos criminales, Erich Kempka, el chofer personal de Hitler fue el encargado logístico de la cremación de los cuerpos del Führer y su esposa Braun, también los de Goebbels y sus familiares. Él roció el combustible y encendió el fósforo que hizo arder el cuerpo del führer nazi. En 1945 tropas soviéticas lo detienen y lo liberan; después fue capturado por soldados americanos y encarcelado hasta 1947.

Muchos criminales de guerras nazis escaparon de la justicia, algunos se refugiaron en Sudamérica, más de 1000 fueron capturados y juzgados años después por los trabajos de Simón Wiesenthal. Para tristeza de la humanidad hubo casos que no se pudieron condenar en juicios, ejemplos de ellos son los demonios de la muerte Walter Rauff y Josef Mengele.

Walter Rauff, oficial de la dictadura totalitaria nacional socialista, fue jefe del departamento técnico de las SS en 1942 y creador del sistema de exterminio con camiones de gas. Responsable de la muerte de medio millón de personas en Auschwitz, Polonia. Murió en su casa de un ataque cardiaco (1984). Y el médico, antropólogo y criminal de guerra nazi, Josef Mengele, experimentó con seres humanos en el mismo campo de exterminación. Sus conocimientos médicos y científicos los aplicó de forma antiética y ejecutó a miles de prisioneros. Fue apodado “El Ángel de la Muerte”. Muere en 1979 de una apoplejía mientras nadaba en una playa.

A Hitler y su sistema socialista le tipificaron varios delitos en el Juicio de Núremberg: crímenes de guerra; crimen contra la humanidad, y crimen de agresión.

¡Fidel Castro ha muerto!; su socialismo ha cometido muchos crímenes idénticos a los hitlerianos. Podemos definir los delitos de Castro como asesinatos, encarcelamientos, torturas, prostitución forzada, esterilización forzada, deportación, desplazamiento forzado, secuestros y persecuciones por motivos políticos, religiosos e ideológicos. Este ataque generalizado y sistemático a la población civil le ha dejado graves sufrimientos físicos y mentales. Por lo que podemos decir que es un crimen de lesa humanidad.

También Castro ha cometido el delito de genocidio: matanza de miembros del grupo; lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial. Estos delitos fueron cometidos a personas de un grupo que era diferente política e ideológicamente al establecido en el poder del país.

El presidente electo Donald Trump fue una de las pocas personalidades internacionales que supo describir objetivamente la esencia misma de Fidel Castro y solidarizarse con el sufrido pueblo cubano. Manifestó que “el legado de Fidel Castro es el de los pelotones de fusilamientos, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negativa de derechos humanos fundamentales”. Y apoyó públicamente el derecho a la libertad del pueblo cubano.

Cuba es una nación de alma cristiana que Castro no pudo destruir con su ateísmo socialista. Él impulsó un nuevo método para tratar a los difuntos en Cuba. Popularizó el antiguo proceso pagano grecorromano de la cremación. Quizás Fidel previó que en una revuelta popular sus adversarios o ciudadanos indignados por sus políticas extremistas de persecución y muerte, tomaran su cadáver como trofeo. Asimismo hicieron las tropas soviéticas y británicas con los cadáveres de Hitler y Goebbels, respectivamente.

Castro no solo fue incinerado sino que sus cenizas no fueron expuestas en la Plaza José Martí donde la gente le rindió pleitesía. Las cenizas estuvieron en el teatro del Ministerio de la Fuerzas Armadas. Su sequito más cercano y los militares más selectos estuvieron en el funeral en ese edificio. Posiblemente, tuvieron temor a alguna protesta de la populación cerca de sus restos. Hasta llegaron a imponer en la Isla una ley seca durante el funeral.

Fidel Castro, el "Genio de la Maldad", que de la misma manera que los nazis Mengele y Rauff, escapó a la justicia terrenal; pero por sus actitudes delictivas su alma arde en el infierno y su legado está en la letrina de la historia.

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Alfredo M. Cepero: MUERE FIDEL CASTRO Y LO LLORA UNA IZQUIERDA MORIBUNDA

MUERE CASTRO Y LO LLORA UNA IZQUIERDA MORIBUNDA

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No lloraban por el maestro. Lloraban por ellos mismos. Estaban conscientes de que su futuro político está tan muerto como las cenizas del maldito.
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Por Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero
Diciembre 5 de 2016

Después del circo macabro de un recorrido y un sepelio con "dolientes" obligados a lamentar su muerte y hasta de la tragicomedia del "almendrón" soviético accidentado que tuvo que ser empujado por los escoltas, las supuestas cenizas del diablo encarnado de Birán fueron finalmente depositadas en el Cementerio de Santa Ifigenia. Ahora bien, yo estoy convencido de que lo único sepultado allí fue el mito de una izquierda obsoleta y que las verdaderas cenizas del tirano se las guardó Raúl para llevárselas consigo cuando tenga que escapar de la justicia de sus víctimas. Porque, aunque nadie puede predecir la fecha y la hora, la muerte de Fidel Castro representa un cambio drástico en el alucinante drama cubano de los últimos 57 años y en el desenlace que el mismo pudiera tener.

Al mismo tiempo, la muerte del personaje idealizado y adorado como el "santo patrón" de la izquierda a nivel mundial durante tanto tiempo tiene que producir un impacto negativo en la capacidad de la misma para mantener su vigencia. Por eso no creo en las lágrimas de cocodrilo y las caras compungidas del puñado de discípulos que asistieron al funeral. No lloraban por el maestro. Lloraban por ellos mismos. Estaban conscientes de que su futuro político está tan muerto como las cenizas del maldito.

Por eso disfruté tanto de los semblantes sombríos de socios del tirano en la farsa de populismo rampante como Lula da Silva, Dilma Rousseff, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa. Otros fueron, no por ideología, sino para promover sus propios intereses económicos o políticos. Tal es el caso del ladrón ya decrépito a quien han dado ahora el título de Rey Emérito de España. Lo mismo podemos decir de un Enrique Peña Nieto que necesita de la izquierda mexicana para superar su sideral crisis de popularidad. Todos me producen un profundo asco pero ninguno como el "compañero" que ahora usurpa el trono de San Pedro. Su telegrama de condolencia a Raúl Castro es una prueba irrefutable de su militancia fanática en la corrosiva Teología de la Liberación.

Por otra parte, ninguna crónica fidedigna de este acontecimiento puede ignorar la ausencia intencional de quienes una vez fueron simpatizantes, aliados y hasta benefactores del tirano. Vladimir Putín estaba demasiado ocupado tratando de descifrar a Donald Trump y de proteger las incursiones imperialistas rusas en el Medio Oriente para ser parte de una comparsa que en nada adelantaba sus intereses nacionales. La Primer Ministro inglesa, Theresa May, en concordancia con la tradición de la "Pérfida Albión", envió una delegación de segunda categoría. La chilena Michelle Bachelet tiene suficientes problemas internos como para arriesgarse a que le recuerden los elogios que prodigó al dinosaurio durante su visita a Cuba hace tres años. El imberbe del canadiense Justin Trudeau quiso evadir un segundo ridículo tal como en el que incurrió hace sólo unos días cuando dijo que Castro era un personaje de proporciones históricas. Pero el más obvio fue sin dudas el "camarada" Barack Obama, un "pato cojo" que lucha desesperadamente por salvar su miserable legado después de la pateadura descomunal del pasado 8 de noviembre.

Por otra parte, la crisis de esa izquierda fraudulenta ya había comenzado aún antes de la muerte del tirano. Lo señalé en uno de mis artículos cuando, un año después de que tomara posesión de la presidencia de los Estados Unidos, dije de Barack Obama: "Este señor no vino a gobernar para beneficio de todos sino a imponer a cualquier precio su ideología de izquierda sobre todos sus gobernados" . Los norteamericanos le pasaron la cuenta en las últimas elecciones. Dos años más tarde, mirando hacia el Continente Americano, dije: "Desde Alaska hasta la Tierra del Fuego cabalga el fantasma de una izquierda totalitaria en retirada porque ha perdido los argumentos que justifiquen su permanencia en el poder". Ahora mi vaticinio tiene altas probabilidades de convertirse en realidad.

Otro tanto podemos decir de gobiernos y partidos de izquierda al otro lado del Atlántico. Después de ocho años de crisis económica e inquietudes europeas sobre refugiados musulmanes, los partidos tradicionales de izquierda, que han gobernado el continente por 15 años, están pagando el precio en las urnas. Hace sólo unos meses, los ingleses sorprendieron al mundo con los resultados de un referendo en que decidieron separarse de la Unión Europea.

La semana pasada fuimos testigos de más de lo mismo. Confrontado con un bajo nivel de popularidad, el Presidente de Francia, el socialista Francois Hollande, anunció que no se postulará para un segundo período. En Italia, el Primer Ministro, Matteo Renzi, de tendencia de centro izquierda, anunció su renuncia después de haber perdido un referendo constitucional sobre su gestión de gobierno. Este resultado dio nuevas energías a la Alianza del Norte, el partido italiano contra los inmigrantes, un aliado de la líder conservadora francesa Marine Le Pen. Todo esto indica que, en Europa como en América, la izquierda se encuentra en franco proceso de deterioro y de retirada.

Pero quizás el más trascendental de estos acontecimientos es la revolución política de que fuimos testigos el 8 de noviembre pasado en los Estados Unidos. Contra toda esperanza y a pesar de todos los pronósticos un neófito en política que rompió todos los patrones y desafió a todas las estructuras establecidas se hizo con la presidencia de la nación más poderosa de la tierra. Su lema: "América primero" fue un grito que dio vida al nacionalismo y conservadurismo reprimidos que habían sufrido por muchos años las grandes masas norteamericanas. Las que hicieron grande a este país y han sido ejemplo de democracia y de libertad al resto del mundo.

Por su parte, muchos analistas atribuyen estos acontecimientos al crecimiento de un sentimiento nacionalista alrededor del mundo que rechaza el internacionalismo injerencista de la izquierda. El mismo que esgrimió al castrismo para servir de "condotiero" de la Unión Soviética en el Continente Africano.

Es por eso, que el régimen comunista cubano se enfrenta ahora a la gigantesca tarea de descifrar el enigma y confrontar el tsunami desatado por este cambio radical en la dirección de las tendencias políticas en el mundo. Se les murió el ídolo, se les acaban los mecenas, sus políticas demagógicas han pasado de moda y el sujeto en el timón carece del carisma del muerto. Enfrentan a un pueblo que huele el cambio que le llega en el viento de los medios sociales y de las comunicaciones instantáneas. No tienen otro recurso que la represión brutal y el baño de sangre. Y esos podrían ser los últimos clavos en el ataúd de la tiranía.

12-5-16

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Maripaz Martínez Nieto de Asopazco: Lilian Tintori en Roma



 Lilian Tintori, al centro, acompañada por  Mitzy Ledesma y Antonieta Mendoza, madre de Leopoldo López

Lilian Tintori en Roma

Por Mari Paz Martínez  Nieto
Diciembre 7 de 2016

Después de cincuenta horas encadenadas y aguantando el frio invernal de Roma, Lilian Tintori, Mitzy Ledesma y Antonieta Mendoza  , mamá de Leopoldo Lopez,  levantaron su protesta .

Antes habían levantado su voz , un vez mas y esta vez con la firme esperanza de ser escuchadas por el Papá Francisco , del que según dice su  esposa , Leopoldo tiene puestas sus esperanzas como el gran  mediador para Venezuela..

 Este Papa  Francisco Vicario de Cristo, mediador de pleitos imposibles ,que además propone a Cuba como sede de las negociaciones, que celebra el plan de paz, ( plan que rechazó el pueblo de Colombia en referéndum ) que media en la crisis de los refugiados, y en otros tantos procesos políticos,  no podía hacer oídos sordos a las justas peticiones del pueblo de Venezuela  sumido en una crisis profunda de pobreza  y represión política. Esto es exactamente lo que pensaron las buenas gentes de Venezuela con Lilian Tintori a la cabeza  cuando decidieron, que en la desesperación absoluta, el  buen Papa Francisco era ya el último recurso.

Pronto entendieron lo muy equivocadas  que estaban 

Leopoldo López es miembro de pleno derecho de la Internacional Socialista y bien pudiera esperarse , que si no se le prestaba el sustento espiritual  necesario, dadas las circunstancias, tal vez el bando  político se hiciera eco de las demandas de tres mujeres que en la mismísima Plaza de San Pedro, rezaban juntas y ante los ojos del Santo Padre y toda la jerarquía eclesiástica presente en Roma.  Pero tampoco.

(Lilian Tintori, al centro, acompañada por  Mitzy Ledesma y Antonieta Mendoza. madre de Leopoldo)

El resultado de su protesta ha dejado bien claro que : Leopoldo López esta injustamente encarcelado, cruelmente tratado y vergonzosamente ignorado. Ni un solo miembro del Vaticano se ha dignado recibir a Lilian Tintori, ni siquiera como forma de disimular su escasa empatía con el pueblo doliente de Venezuela ,o ejercer la caridad cristiana con quien solo puede ya recurrir a su fe en Dios.

Que le pasa a la iglesia católica  tan huidiza ante los problemas de Venezuela?

Seguramente la experiencia cubana la hizo indolente e insolidaria.

Lagrimas para el tirano Castro  las que sean precisas, palmaditas en la espalda y consejos sin tregua para el represor venezolano Maduro  . ¿ Y para el demócrata encarcelado?,  ¿para los  defensores  de libertades y derechos patrios ?  Solo miedo ¿ a qué? a todo , los cobardes no saben de distinciones.

Pero  ¡qué asco Dios!, y perdón por el exabrupto; pero es que con tanto cobarde corremos el riesgo de dar por bueno  el silencio del Papá , olvidar el clamor de Venezuela  por su libertad, que nos parezca de razón que Leopoldo y los demás presos políticos se pudran en las mazmorras chavistas  de Maduro, y que  el mundo permanezca indiferente ante lo que  clama al cielo y solo recibe silencio cómplice y cobarde.

Su Santidad , en este caso , ha mirado  para otro lado, aunque lo más fácil hubiera sido mirar hacia abajo para encontrarse entonces  con la mirada suplicante de LilianTintori , Mitzy Ledesma , y Antonieta Mendoza. 

El cupo de sufrimiento de su Santidad está, al parecer, agotado
.

 Lilian Tintori  llegó tarde. Venezuela debe seguir soñando un futuro de justicia y libertad, pero será lejos, muy lejos, de Roma y del Vicario de Cristo.

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Roberto Álvarez Quiñones: El mito mejor vendido por Fidel Castro

 Documental hecho por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo que recoge testimonios de profesionales de la salud cubanos, de tres generaciones, que han ejercido en Cuba y en el extranjero, durante las cinco últimas décadas y que actualmente residen en la isla y en el extranjero.
 El documental recoge testimonios de profesionales de la medicina

Documental: Mito y realidad de la medicina en Cuba - IMHCT



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Tomado de http://www.diariodecuba.com

El mito mejor vendido por Fidel

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
7 de Diciembre de 2016

La educación y la salud pública gratuitas como "obra genuina de la revolución" es en mi opinión el mejor y más sofisticado mito (doble) que Fidel Castro vendió a los cubanos y al mundo, entre los tantos que tejió en su andar como dictador, el más largo  de  la historia moderna.

Ambos servicios sociales, sin costo alguno para educandos y pacientes, conformaron juntos la joya de la corona de la propaganda castrista, por su sensibilidad en lo humano, y su gran alcance proselitista.

Digo que es el mejor vendido porque aún hoy sigue vivo, pese a que ya no existe. Y es el más sofisticado porque no es algo propiamente falso. Ciertamente desde los años 60 hasta 1991 los servicios de educación y de salud pública se expandieron por todo el país.

La falsedad radica en dos falacias: 

1)  Fidel Castro hizo creer a todos que ello se debía al sistema comunista implantado por él y el Che Guevara; aseguraba que era superior a los modelos socioeconómicos "burgueses" de Latinoamérica y todo Occidente.

2) Desde hace 25 años la educación y la salud pública en Cuba son un desastre.

Esos dos servicios clave alcanzaron notable nivel  gracias a los subsidios de la Unión Soviética y al manejo irresponsable y caprichoso de dichos recursos financieros. En eso consiste el mito.

Por su narcisismo, y con propósito de propaganda política-ideológica, Fidel usó gran parte del dinero soviético para gastos sociales desproporcionados para la economía y el grado de desarrollo del país, en vez de precisamente dedicarlo al desarrollo de la nación, elevar el nivel de vida de los cubanos y garantizar los servicios de educación y salud masivos de forma autóctona, permanente y no postiza.

Fue un gran embuste asegurar que los avances sociales en Cuba eran producto de la economía estatal centralmente planificada. Nunca se habría podido lograr nada si hubiese dependido de la más improductiva y descapitalizada economía de las Américas. O sea, Fidel se acreditaba los honores y el tío Sacha  pagaba la cuenta, con regalos entre 4.000 y 6.000 millones de dólares anuales. 

Obviamente, al desaparecer la URSS todo se vino abajo. Brotó la mentira de la vitrina social de que tanto presumía el  comandante. Hoy el régimen no habla de educación ni de salud pública. No puede.

Disparates y despilfarro

Fueron incontables las barbaridades cometidas por el difunto faraón cubano. En uno de sus arranques de locura se le ocurrió un plan "único en el mundo" que denominó Escuela en el Campo. Ordenó la construcción de 535 gigantescas  escuelas de tres y cuatro pisos en los campos (40 de ellas para becados del Tercer Mundo), con una gravísima afectación para la economía nacional y la vida de los cubanos.

El comandante gastó miles de millones de dólares en los 20 años que duró su disparatado experimento, hasta 1991. Se emplearon diez millones de toneladas de cemento, se ensamblaron 2.000 ómnibus rusos (Girón) para transportar a los estudiantes.  Se consumieron 16 millones de toneladas de alimentos y 15 millones de toneladas de combustible. Eso sin contar el equipamiento técnico y docente, uniformes, y todo el cuantioso avituallamiento necesario en general.

Con tan fabulosos recursos financieros se pudo desarrollar más la economía nacional y satisfacer las más agobiantes necesidades de la población.

La inmensa mayoría  de los estudiantes secundarios y preuniversitarios fueron trasladados a vivir en aquellas escuelas y trabajar como peones agrícolas de media jornada. Los estudiantes de las ciudades eran llevados a trabajar en la agricultura por períodos entre 45 días y tres meses.

Al cesar los subsidios de Moscú aquellos enormes inmuebles campestres fueron abandonados. Algunos fueron convertidos en cárceles y otros en viviendas, que siguen vacías por falta de trabajadores que quieran laborar en terrenos llenos de marabú.

El daño social causado fue grande. Marcaron negativamente a cientos de miles de adolescentes en lo psicológico,  familiar,  moral, sexual, académico, educativo, y en las buenas maneras para comportarse socialmente.

A propósito, conviene  recordar que en Cuba se institucionalizó el lavado de cerebro de niños, adolescentes y jóvenes. Se  les inculca  una visión distorsionada  de la historia de Cuba y del mundo, se cultiva el antimperialismo, el "internacionalismo proletario", el desprecio a los valores democráticos y las libertades  individuales. Se venera a Fidel Castro y su idiotez de que "el futuro pertenece por entero al socialismo", o la más tonta consigna de "Pioneros por el comunismo, seremos como el Che".

¿Escasez de escuelas antes de 1959?

Otro pilar del mito es la afirmación de que en Cuba antes de 1959 apenas había escuelas públicas y maestros, y que la enseñanza universitaria era tan cara que resultaba inalcanzable para los hijos de los trabajadores.

Falso. En 1958, según el Anuario Estadístico de Cuba, había en la Isla 7.567 escuelas primarias públicas (gratuitas) y 869 privadas, o sea, 8.436 en total. De las escuelas públicas, 1.206 estaban en el campo. A mediados de los años 50 la educación pública contaba con 25.000 maestros, y la educación privada con 3.500.

También  el sistema educacional público contaba con institutos de segunda enseñanza (bachillerato), escuelas normales para maestros, escuelas del hogar, escuelas normales de kindergarten, escuelas de comercio, escuelas de bellas artes, escuelas de agrimensura, escuelas de artes y oficios, escuela de periodismo, escuela profesional de publicidad y las escuelas tecnológicas, entre otras. Con más de 150 instituciones de ese tipo, en el curso 1955-56  la matrícula fue de 70.029 alumnos.

Hoy en día casi nadie en Cuba sabe que en la Universidad de La Habana la matrícula anual costaba solo 60 pesos —equivalían entonces a 60 dólares—, a pagar en tres plazos. Un joven podía graduarse de médico, ingeniero, abogado, arquitecto, contador público, o de doctor  en Ciencias Sociales, en Filosofía y Letras, o en Pedagogía, con cinco pesos mensuales.

En la práctica eran gratis las clases, las prácticas de laboratorio, los deportes, el formidable Balneario Universitario en Miramar, con su piscina olímpica y la playa. Me consta que en el balneario por 50 centavos se podía almorzar bistec de palomilla, arroz, papas fritas, ensalada  y un postre. También era gratuita la asistencia médica en la Clínica del Estudiante, que ocupaba el séptimo piso del actual Hospital Fajardo.

Claro, los estudiantes tenían que comprar libros y  cosas para sus clases. En la librería universitaria ("Alma Mater") tenían bajos precios. A los estudiantes procedentes del interior del país sus familias debían costearles el hospedaje en alguna casa de huéspedes cercana a  la universidad, que costaba como promedio 50 pesos mensuales, incluyendo  desayuno, almuerzo y comida.

En 1958 Cuba contaba con un sistema de asistencia médica de alto nivel profesional y tecnológico. Había 35.000 camas de hospitales. Con una población de 6,6 millones de habitantes, había una cama por cada 190 habitantes, cifra superior a la de una cama cada 200 habitantes en países desarrollados. Estados Unidos tenía 109 camas por habitante. En 2013, hace tres años, había 38.642 camas, una por cada 289 habitantes.

A fines de los 50 Cuba registraba la tasa de mortalidad infantil más baja de América Latina,  seguida  por Argentina y Uruguay,  según la Organización Mundial de la Salud. En médicos por habitantes en 1958 la Isla era solo superada por Argentina y Uruguay.

Derrumbe al cesar los subsidios

Al desaparecer la URSS, el dinero venezolano pudo solventar parte de los gastos sociales. Pero, dado el deterioro imparable  de la economía castrista, la demanda de cash creció y los subsidios de Caracas resultaron insuficientes. Para colmo, el precio del petróleo se desplomó.

Hoy el sistema de educación en Cuba es una calamidad. Faltan libros de texto, libretas, lápices, uniformes, materiales y equipamiento tecnológico para las clases y para las prácticas de laboratorios. Tampoco hay suficientes maestros y profesores calificados, ni acceso a internet, ni programas de estudio modernos, propios del siglo XXI.

Los edificios y muebles de las escuelas  sueltan los pedazos, en ruinas. Los fraudes y la corrupción campean entre el profesorado y el alumnado. Con "regalitos" al maestro, los alumnos son aprobados fraudulentamente. El presupuesto para la educación ha sido reducido drásticamente.

Mientras, en el sector de la salud lejos de aumentar el número de camas y de hospitales, son clausurados los existentes. Dese 2010 han sido cerrados 60 hospitales. Ya se perdió el 25% de la capacidad de hospitalización del país. La escasez de medicamentos es alarmante.

En 2010 fueron despedidos 47.000 empleados del sector de la salud. Los consultorios del médico de la familia se redujeron de 14.007 en 2006 a 11.506 en 2013, y siguen disminuyendo por falta de médicos, pues son exportados  como esclavos de bata blanca para confiscarles el 75% de sus salarios en el extranjero. En pleno siglo XXI.

Casi la mitad de los 82.000 médicos cubanos graduados en la Isla (también se gradúan extranjeros) no están en la Isla. Prestan servicio en 67 países, fundamentalmente en Venezuela y Brasil. Por ello ha caído peligrosamente la atención médica primaria, y aún más  la especializada.

Es triste el estado de los hospitales: falta de higiene elemental, pululan cucarachas y  mosquitos, los pacientes tienen que llevar sus propias sábanas, almohadas, jeringuillas, y a veces hasta el yodo y el mercurocromo. Muchas intervenciones quirúrgicas  no se realizan por falta de cirujanos, de puntos para suturas, o de algo tan  simple como gasa para absorber  la sangre. La poca comida para los hospitalizados es intragable.

Conclusión, Fidel engañó a todos  con tal maestría que todavía dentro y fuera de la Isla siguen creyendo que la educación y la salud públicas son un estupendo "logro de la Revolución". A esos creyentes yo los invito a que vayan a Cuba. Visiten hospitales y escuelas, pero fuera del circuito reservado para los turistas.

Al no haber ya suficiente dinero extranjero regalado, y como expresión de la crisis económico-social que devasta la Isla,  la educación y la salud pública hoy dan pena. Son una vergüenza nacional.
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 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

 No abordaré ahora, para no agobiar a los lectores de Baracutey Cubano, lo relativo a la educación en la República de Cuba (1902-1958), pero puede leerse en el mismo artículo de donde extraje  el fragmento relativo a la Salud que les muestro a continuación, no sin antes puntualizar que la Deuda Externa de Cuba en 1958 era de sólo 7 dólares  per cápita que eran igual a 7 pesos cubanos por cubano; es decir: esos logros fueron alcanzados por el trabajo, el sudor y las inicitivas de los cubanos.
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Tomado del  número 49 de la revista
Una primera aproximación a la República ( 1902-1958)

Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso

Salud

Al concluir la guerra, según plantea el Dr. Álvarez Sintes en su libro, los pueblos y ciudades del país estaban en la mayor insalubridad, no había prácticamente, ninguna organización de salud pública.
Entre 1898 y 1899 los muertos por enfermedades contagiosas fueron numerosos, alcanzando la cifra de 27 821; destacándose en particular, las cifras correspondientes a Tuberculosis (2 794), Malaria (1 907), Tifoidea (1 012), Fiebre Amarilla (136), etc.

Durante el período de ocupación norteamericana de 1899-1902 se llevaron a cabo fuertes acciones a favor de la salubridad e higienización del país, y en particular, en la lucha contra la Fiebre Amarilla, la cual asolaba al país. Esa indiscutible labor humanitaria ha sido cuestionada en ocasiones arguyendo que fue motivada por el interés del gobierno norteamericano por la salud de sus tropas en el país y de las ciudades y puertos norteamericanos cercanos a Cuba. En 1899 se fundó la primera Escuela de Enfermeras en el Hospital ¨Nuestra Señora de las Mercedes¨; en el 1900 se enriqueció el Plan de Estudios de Medicina y se fundó la Escuela de Cirugía Dental (Álvarez,2). La esperanza de vida a inicios del pasado siglo XX era aproximadamente de 33 años (Atlas Demográfico de Cuba, 57).

Al instaurarse la República en 1902, la labor de higienización continuó:
¨Los salubristas cubanos, bajo la dirección de Finlay (1902-1908), logran disminuir la mortalidad por tétanos infantil a partir de 1903; erradicar la fiebre amarilla definitivamente en 1908; establecer de manera permanente la vacunación contra la viruela; y elaborar una avanzada legislación en materia sanitaria. Más tarde, al discutirse una nueva ley sobre la estructura del poder ejecutivo en la Comisión Consultiva, se aprobó una Secretaría de Sanidad y Beneficencia, que unía a los departamentos nacionales de Sanidad y Beneficencia, y que entró en funciones el 28 de enero de 1909. Este fue el primer Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba, y del mundo. ¨(Álvarez, 2)
En las dos primeras décadas la labor con respecto a la salud pública fue tal que:
"El país es uno de los más sanos del mundo, como lo demuestran, los datos del último censo, que consignan la proporción de 14,2 de fallecimientos por cada 1 000 habitantes y los publicados por la Cámara de Comercio Americana de la Habana, en su folleto de fines de 1924, que consigna sólo el 12, 54" (Estos últimos años Tomo I, 410)

En 1931 la esperanza de vida de los habitantes de Cuba era de aproximadamente 42 años (Atlas Demográfico de Cuba, 57)

En 1958 había aproximadamente 97 unidades hospitalarias, de ellas, 47 prestaban servicios en zonas rurales (Abreu, 40), y 52 casas de socorro municipales además de alguna que otra instalación a cargo del estado y 242 clínicas mutualistas, de ellas 96 en la capital (Anuario Estadístico, 565 y 566 y Álvarez, 2). Las clínicas mutualistas, uno de los representantes de la salud rentada (la otra representante eran las consultas particulares o privadas), eran instituciones que por una módica mensualidad se tenía derecho a consulta, ingreso y cirugía así como a medicamentos; las había de poco más de 2 pesos mensuales, que eran la mayoría, hasta algunas de 10 pesos. En los años cincuenta, aproximadamente millón y medio de personas estaban asociados a las clínicas mutualistas:

¨ Desde la primera mitad del siglo XIX comienzan a fundarse casas de salud privadas y, en la segunda mitad, las asociaciones regionales españolas de ayuda mutua fundan, también, casas de salud mutualistas; ambas consolidan su labor en el presente siglo. Estos dos llamados sistemas de salud (privado y mutualista) tendrían a su cargo, con el SNS estatal (Sistema Nacional de Salud), la atención médica de la población cubana ..." (Álvarez,2)

La Salud en la República, al igual que la Educación, Sistema Judicial, Seguridad Social, Sistema Tributario, Sistema Electoral (salvo en las elecciones de 1901), Sindicalismo, etc., tuvieron siempre su identidad propia, diferenciándose mucho de sus homólogos norteamericanos, lo cual avala la identidad propia que tuvo la República cubana nacida en 1902. Es mi criterio personal que el antiguo Sistema de Salud cubano tenía algunas características muy superiores al Sistema de Salud norteamericano.


En 1958 la tasa bruta de mortalidad de la población era del 6,4 por cada mil habitantes (Zuaznábar, 1) pese a la situación política y de confrontación armada que existía en el país; en 1953 había sido de 6,3 por cada mil habitantes. Esa tasa ubicaba a Cuba entre los países de menor tasa de América Latina y con índices que solamente alcanzaron muchas de sus repúblicas hermanas iberoamericanas veinte años después (Anuario Estadístico de 1988,629 ). La esperanza de vida al nacer era de 58.8 años y la mortalidad infantil en menores de un año era de 32,5 por cada mil nacidos vivos, la cual desde principios de siglo seguía una tendencia decreciente (Zuaznábar, 1) pese al existente rechazo social al recurso del aborto, rechazo que existía hasta en casos en que se presentaran malformaciones fetales en el embarazo, y la no invención todavía en el mundo de algunas pruebas de análisis de laboratorio clínico o algunos instrumentos de la electromedicina(como es, por ejemplo, el equipo de ultrasonido) los cuales permiten detectar tempranamente problemas serios en el embarazo. La esperanza de vida de 58.8 años era superior en esa época a la de muchos países de América Latina y el Caribe, y mayor que las que alcanzaron veinte años después todos los países de África, salvo Argelia y Túnez (Anuario Estadístico 1988, 627). La cifra de mortalidad infantil cubana de 32,5 correspondiente a 1958 era todavía en la primera mitad de los años ochenta mejor que la de muchos países de Latinoamérica en esos años: Paraguay (45,0), Ecuador (69,5), Brasil (70,6), Méjico (53), Colombia (50), Bolivia (124,4), Honduras (82), Perú (98,6), Argentina (35,3), El Salvador (35,1) y Guyana (36,2) (Anuario Estadístico de 1988, 629). América Latina en su conjunto presentó aún en el año 2001 la cifra de 32 (Granma, 5). Cuba en estos dos últimos parámetros tenía índices pertenecientes al Primer Mundo de esos años según los datos de la UNICEF que aparecen en la Tabla de la página 16 del Material de Estudio Nro. 3 del Ministerio de Educación; los valores de Cuba en 1958 en estos dos parámetros con respecto de los Países en Desarrollo y Países menos Desarrollados fueron similares o mejores que los que ellos presentaron en 1992:
En China y Vietnam la mortalidad infantil en 1996 era respectivamente de 34 y 40 por mil nacidos vivos (Robaina, 35).

La población cubana en 1958 era de aproximadamente 6 763 736 habitantes y había en el país 6 286 médicos ( sin incluir estomatólogos ) y un total de 32 501 camas y de ellas 28 536 de asistencia médica (Anuario Estadístico de 1988, 564 y 569). Del total de camas de servicio hospitalario 10 643 pertenecían al servicio estatal, servicio en el cual laboraban 1 125 médicos (Zuaznábar, 5). El 51% de las camas de los hospitales estaban situadas en la capital del país (Abreu, 40). Los números de habitantes por cama (237) y de habitantes por médico (1076) en 1958 eran mejores que los de la mayoría de los países latinoamericanos en esa época y más aún, que los que tuvieron esos países aproximadamente 20 años después como se puede comprobar observando la página 675 del Anuario Estadístico de 1988. Observando las cifras de aproximadamente el año 1980 diré, que solamente Puerto Rico (789), Argentina (521), Uruguay (533) y Venezuela (888) tuvieron mejores índices de habitantes por médico que el que tuvo Cuba en 1958; el resto lo tuvieron peor. Al comparar las cifras de aproximadamente el año 1980 con relación al número de habitantes por camas diré que solamente Argentina (176 ), Puerto Rico (229) y Guyana (215) tuvieron mejores índices que el que tuvo Cuba en 1958; el resto de los países latinoamericanos todavía en el año 1980 presentaron índices peores que el que presentó Cuba en 1958. En la Cuba de 1958 el número de camas de asistencia médica por cada 100 000 habitantes era de 422, En América Latina en su conjunto y en estos momentos es solamente de 220 camas (Granma, 5).

La prevalencia de la Lepra en 1958 era de 0,7 por cada mil habitantes (Informe Anual 1976, Anexo p. 46). Las tasas de morbilidad por cada 100 000 habitantes de muchas enfermedades en la Cuba de finales de los años cincuenta eran también mejores que las de muchos países latinoamericanos: Tuberculosis (18,2); Difteria (2,4); Escarlatina (0,1). No se habían presentado casos de Fiebre Amarilla, Tifoidea y Peste Bubónica; al comenzar la República, la Tifoidea, por ejemplo, había presentado una morbilidad de 5,1 por mil habitantes. Las cifras de morbilidad de Viruela, Tifus, Tosferina, Sarampión, Sífilis y Hidrofobia eran de las mejores en América Latina. Las siguientes tasas de muerte por 100 000 habitantes en el año 1958, salvo que se especifique otro año, apoyan lo anterior: Fiebre Tifoidea (0,4); Tétanos (3,0); Tuberculosis en 1959 (16,6); Poliomielitis aguda (0,1); Sarampión (0,4); Meningitis no meningococcica (2,1); Paludismo (0,4); Difteria en 1959 (0,9); suicidio o lesiones autoinfligidas (13,9); accidentes de vehiculo de motor y otros accidentes de transporte (7,2); defunciones maternas (125,3) y defunciones maternas por aborto (9,3). Las dos últimas tasas son por cada 100 000 nacidos vivos. (Informe Anual de 1976, Anexos 36-43). La tasa de mortalidad materna de Cuba en 1958 de 125,3 era mejor que las que aún aparecen en el año 1992 para Países en Desarrollo (350) y Países menos Desarrollados (590) en la Tabla mencionada del Material de Estudio del MINED..


Todo esto debemos de enmarcarlo en el desarrollo incipiente que existía de las vacunas y, en general, del desarrollo de las Ciencias Médicas en esa época a nivel mundial (por ejemplo, la vacuna antipoliomielítica que se aplica en Cuba desde hace cuatro décadas fue creada por Albert Sabin a principios de la década de los sesenta), aunque debo recordar que en esos años los niños de entonces recibimos de manera masiva y gratuita en las escuelas, yo era alumno de escuela pública, las vacunas contra el tétanos y el tifus. Existen cifras de una muy citada encuesta de 1957 de la Agrupación Católica Universitaria realizada a una muestra de 2 500 familias de obreros agrícolas que difieren mucho de esos índices (Pino, 119-120) y que a mí personalmente, me hacen cuestionar la representatividad de la muestra o la fiabilidad de las fuentes indirectas por mí consultadas sobre esa investigación, aunque conozca que en el ambiente rural las cifras de morbilidad y mortalidad de muchas enfermedades eran muy superiores a las que se presentaban en el entorno urbano. La prostitución, de la que se habla en el Análisis Globalizador, se había reducido extraordinariamente pese a la propaganda de algunas agencias de viajes extranjeras, publicadas también en algunas revistas extranjeras, que promocionaban a Cuba como el burdel de América. El bajo índice de enfermedades venéreas que presentaba el país y la información aparecida en el periódico El Mundo del 14 de febrero de 1958 que plantea, que aproximadamente 11 000 personas vivían de la prostitución, hablan del bajo índice de prostitución del país. Debo aclarar que en esa cifra se encuentran: los dueños de casas, burdeles y bares, las matronas, los proxenetas, el personal de servicio y limpieza, los policías corruptos, etc. y los llamados inversionistas, que eran los que echaban a andar el negocio (Abreu, 49). Esa actividad se llevaba a cabo generalmente en zonas muy específicas y era criticada y rechazada socialmente.

En 1958 los gastos del presupuesto del Estado para la salud pública fueron el 5,3% (18 millones) del total de gastos del presupuesto nacional para ese año (Zuaznábar, 107).


Los tres sistemas nacionales de salud (estatal, privado y mutualista) existentes al triunfo de la Revolución de 1959, no cubrían las zonas rurales más apartadas del país. En 1959 se inició la construcción acelerada de 50 hospitales rurales (Informe Anual 1976, 22). A finales de la década de los cincuenta, la muerte por enfermedades diarréicas agudas, muertes fácilmente evitables, ocupaba el tercer lugar entre las causas de muerte para todos los grupos de edades y en primer lugar para los menores de un año (Informe Anual 1976, 45); esta situación continuó hasta 1963 en que ocupó el quinto lugar con el 6,0% del total de defunciones del país. La corrupción administrativa en el sistema nacional de salud estatal provocaba que se dieran tristes situaciones como, por ejemplo, la del hospital psiquiátrico ubicado en la localidad de Mazorra; otra mácula en ese sistema de salud estatal es que frecuentemente se utilizó la asistencia médica (en particular los ingresos hospitalarios) con fines políticos dada la existencia de un sistema pluripartidista con elecciones periódicas y el oportunismo de algunas personas.


Los costos para estudiar medicina en Cuba en la década de los años 50 de pasado siglo XX en la prestigiosa Universidad de La Habana era de $45 + $ 5 = $ 50 dólares ANUALES  y que se podían hacer  en tres pagos. No obstante, más del 25% de la matrúla de la Universidad de La Habana era ¨matrícula gratis¨, la cual se otorgaba mediante una carta explicando las razones por las cuales no podían pagar la matrícula. Un artículo muy ilustrativo del lugar privilegiado que tenía la salud  en Cuba en esa década y su desarrollo histórico  es La Sanidad Silenciada, del cual les dejo este fragmento; su autor es el Dr. Antonio Guedes.
 
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miércoles, diciembre 07, 2016

Ileana de la Guardia: Fidel Castro mandó a fusilar a mi padre; no lamento su muerte

Manuel de Beunza (Part.II)

(A partir del minuto  y 30 segundos  Manuel de Beunza  habla de una  reunión sobre narcotráfico en la que participaron él,   Fidel Castro, Ruiz Poo, Abrantes y  Osmany Cienfuegos. La parte que debía ejecutar Manuel de Beunza era el lavado producto de esas actividades de narcotráfico. Manuel de Beunza falleció en el 2013 si mal no recuerdo)



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 Participacion de Fidel y Raul Castro en el trafico de Armas y Drogas 2



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Tomado de http://www.14ymedio.com/

Fidel Castro mandó a fusilar a mi padre; no lamento su muerte


  Coronel Antonio ¨Tony¨de la Guardia Font  y General de División Arnaldo Ochoa Sánchez


Por Ileana de la Guardia
París
Diciembre 05, 2016

Amanece en París, este 26 de noviembre, el sol apenas se asoma. Desde mi sueño profundo escucho un teléfono sonar. No quiero descolgarlo. Es mi marido quien lo hace. Su voz me dice:

" Se murió, se murió, despierta! ¡Se Murió Fidel!"

Yo murmullo:

"Otra vez él... Otra vez va a sacarme del sueño"

Así fue hace 27 años, cuando me anunciaron el arresto de mi padre. Y, por tanto, esa llamada me persigue como un fantasma. No, yo no quiero despertar, él no tiene ese derecho.

Algunas horas más tarde salgo de la cama y desde mi ventana, en el horizonte, veo la Torre Eiffel, mi símbolo de libertad, de mi libertad. Regresan entonces horribles recuerdos: el del asesinato de mi padre, por supuesto, y el de tantos otros que pagaron con sus vidas la ceguera de un tirano.

Esta vez por fin ¿habrá muerto de verdad? Ninguna duda. Yo me siento aliviada, como liberada de la persecución de una sombra maléfica.

El monstruo murió en su cama sin ni siquiera ser molestado por sus crímenes. Los funerales están ya bien preparados. Nada queda al azar. Nadie irá a escupir sobre sus cenizas. Y sin embargo...

Mi padre, Tony de la Guardia, partió al amanecer del 13 de julio de 1989. El no tuvo la suerte de llegar a viejo, de conocer a sus nietos, era un hombre de confianza del tirano. Le había servido en difíciles misiones militares a veces secretas.

(Ileana de la Guardia y su padre Tony de la Guardia)

El 12 de junio de 1989, fue arrestado por la policía política. Un mes más tarde, luego de un proceso expeditivo, al que me permito calificar como estalinista, Fidel Castro, lo mandó a fusilar sin piedad. No había ni traicionado, ni estafado, ni robado. Sólo había ejecutado las órdenes del mismo Castro: "Buscar divisas extranjeras por todos los medios para salvar a Cuba del naufragio".

Ese día el mundo se derribó a mi alrededor Yo era joven, poco politizada, convencida de que Fidel (al que entonces, como tantos de mi generación, apodaba El Cangrejo porque con él todo iba siempre para atrás), teniendo en cuenta las misiones de mi padre, le perdonaría la vida. No fue así. Al mismo tiempo que a mi padre, hizo fusilar a Arnaldo Ochoa. El gran general del Ejército cubano, El León de Etiopía como lo llamaban los africanos cuando cumplió misiones allí. Otros dos oficiales, Amado Padrón y Jorge Martínez, también fueron enviados al paredón de fusilamiento. Mi tío, el general Patricio de la Guardia, hermano gemelo de mi padre, fue condenado a 30 años de prisión "por no haber denunciado oportunamente a su hermano", tal como reza textualmente en el pedido de condena efectuado por el fiscal. El está hoy en Cuba bajo residencia vigilada.

Todos esos hombres cayeron bajo la sospecha de sentir una cierta debilidad por la perestroika de Gorbachov. Castro no tenía estrictamente ninguna prueba, solamente dudas, por comentarios de descontento hechos en alguna parte, en alguna reunión de oficiales, en encuentros familiares. Él debía dar un ejemplo. Impedir que esa ola se expandiera. Ser despiadado. Ejercer el terror para perpetuar su reino... Por siempre.

A pesar de estos recuerdos terribles, salgo a pasear por París. La ciudad que me abrió sus brazos. Me doy cuenta de la suerte que tengo. Llegué a Francia en 1991, al país de Voltaire, el adalid de la libertad de expresión. Voltaire, el enemigo eterno de los tiranos, al que quiero cada día más, pues conozco el precio de la libertad.

Curiosamente, estoy feliz, incluso, si por principios no debemos alegrarnos de la muerte de un ser humano. Lo sé, no debería saltar de alegría, pero no puedo contenerme. Pues más allá de los funerales que se pretenden grandiosos y dóciles, como en todos los regímenes comunistas, al que veo es al verdugo. El hombre duro, implacable, dispuesto a sacrificar a sus más cercanos colaboradores para proteger su sistema.

 Y su poder. ¿Cómo no ver a mi padre atrapado en las mentiras del dictador? Para deshacerse de él y de los demás, Castro les vendió una fábula perversa y criminal; por el bien del país, de la revolución, les pidió que se autoinculparan por faltas que no habían cometido. Un clásico en los regímenes estalinistas, donde los hijos denunciaban a sus propios padres.

En aquella época, la agencia de lucha contra las drogas de Estados Unidos, la DEA, sospecha que Fidel Castro presta, cobrándoles caro, partes de su territorio, e incluso sus aeropuertos, a narcotraficantes colombianos como zona de tránsito. Esa agencia tiene pruebas irrefutables: fotos y testimonios de mafiosos del cartel de Medellín. ¿Cómo escapar a esa trampa? Convirtiendo en chivos expiatorios a algunos altos oficiales, bajo sospecha de simpatías por Gorbachov. Mi padre, como los otros, persuadido de que Fidel les demanda un nuevo sacrificio, y quizá protegiendo a su familia, acepta esta farsa sin imaginar que le costará la vida.

El proceso fue un simulacro, una pesadilla. Al finalizar el juicio el monstruo los hace fusilar como traidores. Yo vivo con esta imagen de horror desde hace 27 años. Veo la sonrisa de mi padre, agotado por el encarcelamiento y los interrogatorios. Su última mirada llena de ternura. No nos permitieron ni siquiera poner su nombre sobre una tumba en el cementerio de La Habana. Fue borrado de la historia. Olvidado, tirado en una fosa común, como los herejes en la Edad Media.

Hoy, grito su nombre para que jamás sea olvidado: Tony de la Guardia, mi padre querido. Que mi voz atraviese el Atlántico, hasta el Malecón de La Habana, allí donde los sueños se pierden en el horizonte.

Desde París, pienso en todas esa familias cubanas que han vivido tragedias similares a la mía. Ellas también lloran a sus muertos en silencio y el miedo en el vientre, con la esperanza de que quizás un día tendrán el derecho de regresar a casa.

Hoy el déspota no es más que una urna con cenizas, pero su sistema no se derrumbó con él. La maquinaria de propaganda funciona a todo vapor. La policía política no se ha declarado en huelga: espía, vigila, intimida, golpea y aísla a todos aquellos que disienten, a todos aquellos que reclaman.

Raúl Castro ha emprendido algunos insuficientes cambios, es cierto, ¿por qué negarlo? ¿Una mascarada más? ¿Un simple truco para escapar al juicio de la Historia?

A aquellos que lloran por Fidel, con lágrimas sinceras o de cocodrilo, les pido que abran los ojos, que escuchen los relatos de dolor de centenares de familias víctimas de la dictadura. La dinastía castrista parece querer perpetuarse para no tener que rendir cuentas después de más de 50 años en el poder.

Difícil hacerse ilusiones: los descendientes del comandante siguen manejando los hilos del país. Fidel está muerto, pero los suyos siguen al mando. El hijo de Raúl Castro dirige los servicios de represión e inteligencia y su yerno maneja la economía del país con mano dura.

Sin odio, sin rencor, reclamo justicia para mi padre y para los demás, opositores políticos, poetas malditos, homosexuales, militares disidentes. Esta dinastía de acaparadores debe irse.

Ellos me quitaron todo. No tengo ni siquiera el derecho de pisar la tierra de mi familia que me vio nacer. Yo no tengo propiedades, ni fortuna, pero poseo el más bello de todos los diamantes: la libertad.

Yo se la ofrezco a mi padre, mártir cubano. Un día pondré un ramo de flores y una estela sobre su tumba. Lo juro.

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Nota de la Redacción: Este texto fue publicado el 1 de diciembre de 2016 en Le Nouvel Observateur. Lo reproducimos con autorización de su autora.

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Prólogo a Narcotráfico y Tareas Revolucionarias, libro de Norberto Fuentes
Por Ernesto Betancourt
(FRAGMENTO, pero pueden leerlo completo haciendo click AQUÍ)

Las relaciones de Castro con el tráfico de drogas a través de Cuba y en el lavado de dinero son más que confirmadas por hechos anteriores y posteriores al juicio de Ochoa y han sido motivo de acciones legales en los tribunales de Estados Unidos. Norberto Fuentes agrega detalles reveladores en su narrativa que dan validez a esta hipótesis.
Ya en 1980 Castro decide suspender operaciones de tráfico de marihuana cuando el entonces Ministro del Interior, Ramiro Valdés, pidió órdenes por escrito del Comandante en Jefe para continuar dichas operaciones. Fuentes revela que Castro estuvo envuelto en los tratos con Vesco y con el M-19 de Colombia/Jaime Guillot Lara, casos objeto de grandes jurados en Estados Unidos. En 1983, Castro planteó a Tony de la Guardia y a otros funcionarios del MININT la necesidad de demostrarle la factibilidad de hacer operaciones de drogas en forma tal que permitiera negar su envolvimiento y le ordenó iniciar los contactos con Pablo Escobar. Paralelo a estas operaciones, hay notas sobre crecientes contactos con los carteles mexicanos para operaciones de gran envergadura en los que la participación de Tony de la Guardia es más tangencial, pero no pueden tener lugar sin el conocimiento y la aprobación de Fidel Castro.
Esta implicación directa de Castro continúa mucho después del fusilamiento de Tony de la Guardia. El contrabandista Jorge «Gordito» Cabrera, actualmente cumpliendo una sentencia de diez y nueve años, fue capturado en los Cayos de la Florida, en Enero de 1996, con 6,000 libras de cocaína y una foto de él con Fidel Castro. Esto alcanzó gran publicidad cuando, durante el escándalo sobre contribuciones ilegales a la campaña del Presidente Clinton, se descubrió que Cabrera había contribuido $20,000 a dicha campaña y había sido invitado a una fiesta de Navidad en la Casa Blanca, donde se retrató con la Primera Dama, y a otra en Miami, donde se retrató con el Vice Presidente Al Gore.

 
 Jorge Luis «Gordito» Cabrera y Hillary Clinton
 Jorge Luis  «Gordito» Cabrera y Al Gore

( Fotos y comentario añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano:

En el American Thinker del 30 de abril de 2009 se lee

"Thanks to Castro" boasted the FARC's late commander " Tiro-Fijo" (sure-shot) in a 2001 interview, "we are now a powerful army, not a hit and run band." The conduit for Castro's aid was (and is), of course, Venezuela.
"The evidence against Castro is already greater than the evidence that led to the drug indictment of Manuel Noriega in 1988," Said one of the federal prosecutors to the Miami Herald in Judy 25, 1996. A total of four grand juries had revealed Castro's involvement in drug traffic.
Much of the evidence came from famous Clinton financial backer Luis "El Gordito" Cabrera. Pictures from the 1995 White House Christmas party, show him smiling with Hillary and backslapping with Vice President Gore.
During his arrest for cocaine smuggling exactly two weeks after that party, pictures turned up of "Gordito" Cabrera smiling and backslapping with Fidel Castro.

En Independet  del 25 de julio de  1996 se lee:

The drug arrest took place in Miami in January when police, following a tip about smuggled Cuban Cohiba cigars, raided a warehouse and found nearly three tons of cocaine. One Colombian and several Cuban Americans were detained, including 40-year-old Jorge Luis Cabrera, nicknamed "el Gordito" (the fat man), whose family owns a lobster and crab business in the Florida Keys.

The main basis for the supposed Castro link was alleged to be photographs found in a suspect's car at the scene of the bust, said to show "the fat man" posing with Mr Castro
.)
 Por su parte, de acuerdo con el periodista Andrés Oppenheimer, las autoridades mexicanas encontraron vínculos del Rey de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes, con el régimen cubano. Este disfrutaba de una casa de protocolo del gobierno de Cuba durante sus visitas a la Habana, privilegio que cualquiera que sepa cómo se gobierna Cuba sabe es imposible de obtener sin la aprobación del propio Castro. Estas casas son asignadas personalmente por Fidel Castro y la administración de esas propiedades es una de las funciones de su Jefe de Despacho, el Dr. José M. Miyar Barruecos.


(Norberto Fuentes entre Fidel y Raúl Castro; nótese a Raúl eufórico. ¿estaría tomando  vodka con jugo de naranja?) 

 
Finalmente, en este caso, lo que pudiera llamarse el «smoking gun», de acuerdo con el argot policíaco, es el incidente, ocurrido en enero 18 de 1991, en la prisión de Guanajay que albergaba tanto a los procesados en el caso Ochoa como en el caso Abrantes. En esa oportunidad Abrantes, antiguo Ministro del Interior, le confesó al general Patricio de la Guardia, cuyo hermano gemelo Tony fue uno de los ejecutados por Fidel Castro,  que él mantenía a Fidel Castro informado de todas las acciones de su Ministerio relacionadas con el tráfico de drogas.   Patricio reaccionó violentamente ante esta evidencia que confirmaba que su hermano había sido ejecutado por cumplir misiones aprobadas por Fidel.   Esta indiscreción de Abrantes ocasiona su misteriosa muerte el 21 de enero de 1991, tres días después, a causa de un fallo cardíaco que, en el mejor de lo casos, no fue atendido debidamente por sus carceleros y, en el peor, fue ocasionado deliberadamente por las inyecciones que le daban éstos.

(Norberto Fuentes y Raúl Castro)

Pero, aparte de revelar que Castro sí ha estado y sigue estando envuelto en el tráfico de drogas, las revelaciones, hasta ahora inéditas, de Norberto Fuentes alimentan otra hipótesis sobre el caso de Ochoa. En vista de toda la evidencia aportada en esas notas, es razonable asumir que Ochoa estaba convirtiéndose en una amenaza para el monopolio de poder de Castro. Esto se deduce claramente del incidente ocurrido el 28 de Mayo de 1989 descrito en la narrativa de Fuentes. En esa oportunidad Raúl Castro, en presencia de los generales Ulises Rosales del Toro y Abelardo Colomé (Furry), se reúne con el General Ochoa, ya bajo arresto preventivo, y lo increpa en relación con cuatro temas:
Su juntadera con los generales soviéticos en Angola (en momentos en que Castro ya había dado órdenes al Ministro del Interior de seguir a los soviéticos en Cuba por desconfiar de sus contactos con funcionarios y oficiales cubanos);
Su desobediencia de las órdenes de Fidel en la última fase de la guerra en Angola (Ochoa se concentró en atacar a las fuerzas de Savimbi y Fidel quería que atacara a los sudafricanos);
El que hubiera apoyado la operación de ataque a la guarnición militar La Tablada en Buenos Aires sin haber consultado a la alta jerarquía del régimen (Ochoa había conocido a Gorriarán, el guerrillero argentino que lideró esa violenta acción, en Nicaragua y se habían hecho amigos); y, finalmente,
Sus esfuerzos por crear su propia organización para el tráfico de drogas en alianza con Pablo Escobar (lo que interfería con las mucho más amplias operaciones de narcotráfico que ya estaban en camino a través de Raúl y el Ministro del Interior, José Abrantes, con pleno conocimiento y aprobación del propio Fidel).

(Norberto Fuentes  hace unos pocos años en Miami)

Como puede apreciarse, la agenda anti-Ochoa era muy amplia. De hecho, constituía una respuesta al reto que él representaba al liderazgo de Castro en muchos frentes. La confirmación de este reto, que se acentúa con su regreso a Cuba y la intensificación de contactos con Pablo Escobar, coincide con las sentencias dictadas en el caso de los Ruiz en los tribunales de la Florida en Abril 23 de 1989. Este caso envolvía operaciones de tráfico de drogas que se estaban efectuando regularmente a través de Cuba, las cuales eran imposibles de llevar a cabo sin la aprobación de Raúl y, por consiguiente, del propio Fidel.  El dictador panameño Manuel Noriega advirtió a Castro que él era el objetivo en el caso de los Ruiz.

Castro decidió matar dos pájaros de un tiro. Ejecutando a Ochoa y sus principales colaboradores acusándolos de tráfico de drogas, silenciaba toda alusión al envolvimiento de él y su hermano Raúl en esas operaciones, y justificaba su inocencia, al mismo tiempo que se libraba de un peligroso rival potencial por el control del poder.

En este esfuerzo confiaba, además, en el apoyo incondicional que siempre ha tenido en los medios masivos de comunicación estadounidenses de simpatizadores o agentes de influencia como Ted Turner de CNN, Dan Rather de CBS y Peter Jennings de ABC, así como de algunos reporteros en los líderes de la prensa liberal como The Washington Post y The New York Times. Fidel Castro esperaba que esa interpretación, avalada por escritores como el premio Nóbel Gabriel García Márquez, iba a prevalecer en la opinión pública americana. Y así ha sido hasta ahora.
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En Amazon:
En forma cronológica presenta el autor información no conocida sobre las actividades terroristas y en el narcotráfico del gobierno de Fidel Castro. Revela también informaciones sobre el juicio de la Causa #1 de 1989, sobre el general Arnaldo Ochoa y los hermanos De la Guardia, sobre la guerra en Angola y otros escenarios fuera y dentro de Cuba en los que participara directamente o tuviera información por sus amigos del MININT y el MINFAR, que participaron en ellos. Un libro inquietante y revelador que muestra importantes interioridades de la cúpula gobernante de Cuba. Prólogo de Ernesto F. Betancourt.
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Tomado de http://taniaquintero.blogspot.com

El Cártel de La Habana (IV)

(pueden leer la partes I, II y III haciendo click AQUÍ )

Por Juan Benemelis
(Ex diplomático Castrista vinculado a la Inteligencia)


En el curso de la década de los 70 se dieron cita dos coyunturas importantes. La primera tendría que ver con el consumo de narcóticos, que vería una gran expansión en Estados Unidos primero con la marihuana y luego con la cocaína.

La otra coyuntura tenía que ver con el narcotráfico en sí. El Cartel de Medellín necesitaba de un punto intermedio cercano para operar hacia aguas norteamericanas. El Cartel de Medellín llegará a introducir unas 45 toneladas de cocaína en Estados Unidos, representando 25 billones de dólares, y alrededor de 10 toneladas en Europa.

En una intervención ante el Senado, en abril de 1983, James H. Michel, Secretario de Estado para Asuntos Interamericanos, expresó que existían pruebas de que en 1979, el buró político del Partido Comunista de Cuba había aprobado un plan para intervenir en el narcotráfico utilizando a Cuba como puente y base de apoyo para las redes de traficantes de Estados Unidos.

El suministro se organizó desde las fuentes de abastecimiento en América del Sur y el gobierno de La Habana necesitaba recursos en moneda convertible que estaría dispuesto a obtener de cualquier manera. La vinculación cubana con el narcotráfico era inevitable desde un principio, y además tenía que producirse de manera casi natural: primero, porque en las áreas de producción de Suramérica, los guerrilleros sostenidos por Cuba ocupaban el mismo espacio ilegal que los narcotraficantes.

La guerrilla necesitaba armas y dinero, mientras que el narcotráfico, siempre abundante en dinero, necesitaba protección armada y, sobre todo, acceso a las redes de organización clandestina de la guerrilla y su experiencia conspirativa. Además, una parte importante de todo el tráfico de drogas cayó en manos de exilados cubanos, sobre los cuales La Habana tenía abundante información para el chantaje. La parte del exilio que se vinculó al narcotráfico con Cuba también se sentía razonablemente segura de que no sería traicionada.

En la medida que la crisis financiera y económica se hacía más profunda, la dependencia de la Isla para con los recursos extraídos de Angola y del narcotráfico se amplió. Apurado por lograr una nueva fuente de recursos, Castro se fue involucrando cada vez más en el tráfico de drogas, como apuntara el general cubano exiliado Rafael del Pino.

Tradicionalmente los barcos usados en el narcotráfico colombiano tenían que atravesar el Paso de los Vientos, entre Cuba y Haití, lo que muchas veces les situaba en aguas territoriales cubanas, donde eran interceptados. Las pérdidas de los narcotraficantes se incrementaron con alarma.

(Al centro el Embajador Fernando Ravelo y a su lado el alto Johny Crump)

Según el testimonio dado en 1982 por el narcotraficante colombiano de Miami Juan Lozano (alias Johnny Crump), es alrededor de 1975 que algunos de los más importantes narcotraficantes colombianos se entrevistaron en Bogotá con el embajador cubano Fernando Ravelo Renedo para negociar la devolución de los barcos y las tripulaciones.

El embajador cubano contestó con una contraoferta de La Habana: a cambio de 800 mil dólares por cada barco, Cuba estaba preparada no sólo para ignorar la actividad de los buques madres que se detectasen en sus aguas, sino que podía proveerles de servicios de reparación y gasolina en sus puertos, así como identificación y escolta cubana hasta las proximidades de los cayos de la Florida.

Así, los poderosos colombianos Alfonso Cotés y Alfonso García comenzaron sus negocios de tráfico a través de Cuba. Los agentes de inteligencia cubanos se pusieron en contacto con algunos potentados de la droga en Miami, como por ejemplo Johnny Crump y el conocido narcotraficante Jaime Guillot-Lara, quien con posterioridad sería empleado de los servicios secretos cubanos y se casaría con una hija de Raúl Castro.

Entre los cubanos exiliados en Estados Unidos implicados en el narcotráfico con Cuba estaban José Alvero Cruz y Osiris Santi. En noviembre de 1976, Alvero había viajado a España donde disponía de fondos bancarios, y allí obtuvo de la propia embajada cubana en Madrid un pasaporte cubano. En 1978, actuando como agente de Cuba, Alvero arregló el envío de 5,000 armas para las guerrillas sandinistas en Nicaragua. Por su parte, Osiris Santi era un narcotraficante cuyos barcos ya recibían protección en los puertos cubanos. Su lugarteniente, Orlando Torres, se entrevistaba constantemente en México con los funcionarios del régimen cubano destacados en Mérida.

El narcotraficante colombiano, Jaime Guillot-Lara -casado con la hija del ministro de defensa cubano Raúl Castro- será el contacto entre Cuba y el movimiento M-19. El 7 de noviembre de 1981, Guillot-Lara tiene que escapar a toda prisa de Colombia y se refugia en México, donde los agentes cubanos negocian su libertad con las autoridades mexicanas con el fin de evitar que se descubriera su conexión con La Habana. En 1982, Castro hablaba de Guillot-Lara como "un buen amigo".

(Jaime Guillot Lara, foto superior, y en la foto inferior René Rodríguez Cruz quien fuera una de las personas especializadas en dar el tiro de gracia a los fusilados en la Sierra Maestra  y al principio del triunfo de la Revolución; posteriormente fue Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos o ICAP, una dependencia Castrista vinculada con la Dirección de Inteligencia. Murió en extrañas circunstancias en Cuba después de llegar huyendo por las acusaciones de narcotráfico. Comentarios y fotos añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano)

La conexión cubana sería descubierta y probada más tarde. Los informes de la participación cubana en el tráfico de drogas saldrían por vez primera a la luz pública en 1982, cuando la Oficina Legal de los Estados Unidos en Miami nombró entre los acusados al jefe de la marina de guerra de Cuba, almirante Aldo Santamaría, y al ex embajador cubano en Colombia, Fernando Ravelo, en un caso que incluía 23 toneladas de marihuana.

El 15 de noviembre de 1982, los colombianos Guillot-Lara y Johnny Crump, y los cubanos Lázaro Visuña, Mario Estévez y David L. Pérez, brindaron a un tribunal en Miami amplias pruebas de las actividades de narcotráfico por parte de Cuba desde el año 1975, tráfico que tenía como uno de sus objetivos el envió de armas a la guerrilla colombiana del M-19.

Según la deposición de Johnny Crump, él y Guillot-Lara se dirigieron a La Habana en compañía del embajador Ravelo, donde éste y el embajador de Cuba en Venezuela, Norberto de la Osa, les confirmaron que el barco Viviana, dedicado al narcotráfico, obtendría salvoconducto todas las veces que atravesase las aguas jurisdiccionales cubanas.

Por la protección de este tránsito, Guillot-Lara pagaba 20 mil dólares por cada tonelada de marihuana a bordo. A su vez, el compromiso incluía el transporte de armas a las guerrillas del M-19 en Colombia. Según Guillot-Lara, a su retorno a Colombia inició los trámites para preparar otro barco para enviar a Cuba en 1980.

(El embajador Fernando Ravelo bautizando a Viviana, hija de Johny Crump, el cual se encuentra en la extrema derecha de la foto)

Conforme al testimonio de Johnny Crump, los funcionarios cubanos Ravelo y René Rodríguez Cruz -presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)-, le sugirieron la posibilidad de comprar y enviar armas para elementos anti-Pinochet en Chile a través de Panamá. Una semana después, un chileno de apellido Galván, le hacía entrega de un microfilm en un cigarrillo que contenía la lista de las armas, alimentos y municiones para 300 hombres.

Por otra parte, Johnny Crump cuenta cómo durante una campaña en la costa norte del Pacifico, las autoridades colombianas cercaron a un grupo guerrillero del M-19 comandados por Carmenea Cardona, muchos de los cuales figuraron en el secuestro de la embajada dominicana en Bogotá y que supuestamente debían haber estado refugiados en Cuba.

Entre los detenidos y testigos de la causa de Miami figuraba también Mario Estévez, un agente de la inteligencia cubano, infiltrado en los Estados Unidos en 1980. En su deposición ante el Gran Jurado, Estévez expresó que había sido infiltrado con el objetivo de activar el tráfico de drogas, comenzando por transacciones de marihuana hasta que fue arrestado el 29 de noviembre de 1981. Estévez testificó ante una comisión del senado de los Estados Unidos que había introducido en la Florida marihuana y gualudes desde Cuba, y de ahí trasladado a Nueva York.

Las declaraciones de Estévez resultaron desconcertantes: la alta cúpula de la dirigencia cubana había organizado una extensa red de narcotráfico desde América Latina hasta los puntos de distribución en ciudades norteamericanas, usando sus propios servicios secretos. Estévez identificó al alto oficial de inteligencia cubana, René Rodríguez Cruz y al vicealmirante Aldo Santamaría como las personas encargadas por Castro para canalizar este tráfico.

Estévez apuntó que desde los inicios de la década de los setenta se producía marihuana en la región cubana de Manzanillo para venderla en los Estados Unidos, operación que Castro venía madurando desde los días de la guerra de Vietnam. Estévez estimó en 200 millones de dólares anuales los ingresos cubanos sólo por concepto de la marihuana.

Durante el período de su actividad ilícita, Estévez logró el traslado de Cuba a Estados Unidos de alrededor de 270 kilogramos de cocaína, posteriormente vendida en Miami, Chicago, Ohio, Nueva Jersey, Nueva York y otras ciudades. El dinero acumulado lo llevaba a Cuba él personalmente. También informó que en un momento de su actividad, sus jefes en el gobierno cubano le recomendaron se trasladase a Bimini, en Las Bahamas, para conocer y entrenar a Frank Bonilla, otro agente proveniente de Cuba.

De regreso a Cuba, recalaron en la pequeña isla de Paredón Grande, donde hallaron el buque Viviana del colombiano Guillot-Lara con un cargamento de 8 millones de qualudes. El yate estaba escoltado por buques de guerra cubanos.

De acuerdo con la narración de Estévez, corroborada luego por otros narcotraficantes, estando en Paredón Grande concurrieron el jefe de la Marina de Cuba, almirante Santamaría, y el alto jefe de la inteligencia René Rodríguez, presidente del ICAP, organismo pantalla de la inteligencia cubana, con quienes sostuvo una extensa conversación sobre el narcotráfico. Explicó que cuando salió de Cuba a bordo del Viviana se acarreaba otro barco, el Lazy Lady, hasta la isla de Andros en Las Bahamas, donde se hizo el traspaso de los qualudes. Después fue ordenado a seguir hasta Cayo Güincho donde recogió 23,000 libras de marihuana procedente de Cuba.

(fotos superiores:  Gonzalo Bassols y el ya fallecido Vicealmirante  Aldo Santamaría Cuadrado; fotos inferiores: el extrañamente  fallecido en Cuba  René Rodríguez Cruz  y el embajador Fernando Ravelo)

El testimonio de Estévez implicó en el narcotráfico internacional a Santamaría, René Rodríguez, al embajador Ravelo, a Gonzalo Bassols Suárez, diplomático cubano en Colombia; a Teodobaldo Rico Rodríguez y Francisco Echemendía, funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba.

Con posterioridad, René Rodríguez moría en La Habana, en circunstancias misteriosas, después del fusilamiento de los militares el general Ochoa, Tony de La Guardia, en 1989, y al deceso en prisión, en 1991, del general José Abrantes Fernández, exministro del Interior.

Coincidentemente, Estévez también fallecería en una prisión norteamericana. Los hilos de la trama que conducían hasta Fidel y Raúl Castro irían desapareciendo con el tiempo.

El ex secretario de Estado, Shultz, refiriéndose a los resultados del Gran Jurado de Miami, indicó que se "demostró la evidencia de la complicidad de Cuba en el tráfico de narcóticos en América Latina”. En marzo de 1983 fue confiscado en la Florida un velero con 750 libras de marihuana a bordo. Durante el registro del bote se halló un diario con la ruta seguida. Había zarpado de la Florida para Las Bahamas, siguió a Haití, luego a Cuba, después a Jamaica, retornó a Las Bahamas y finalmente llegó a la Florida de nuevo.

Poco después, el 20 de mayo de 1983, el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan declaraba en Miami que existían fuertes pruebas de que funcionarios de Castro estaban involucrados en el tráfico de drogas desde Cuba. Un mes después, el administrador de la DEA, Francis Mullen ratificaba ante el senado estadounidense que el gobierno de Cuba estaba consciente de los movimientos de drogas a través de su territorio, y que facilitaban tales movimientos.

Del libro Las guerras secretas de Fidel Castro, de Juan F. Benemelis.
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Tomado de http://baracuteycubano.blogspot.com


¿Quién es Raúl Castro? Un tirano al que sólo un hermano puede querer
(Fragmento)

Por Ion Mihai Pacepa
.
(Comandante General Ion Mihai Pacepa fue el oficial mayor en abandonar el antiguo bloque  comunista.)

En 1972, tuve que organizar el viaje de Ceausescu a La Habana y fui su mano derecha durante toda la visita. Fidel era la cabeza visible, Raúl el movia los hilos. La primera dama de Cuba no era la mujer de Fidel sino la de Raúl. A Elena Ceausescu le estraño pero ambas mujeres conectaron a la perfección. Las dos, Elena y Vilma Espin Guilloys, habían abandonado sus estudios en la escuela; ambas querían ser químicas; las dos habían logrado reconocidos doctorados en la universidad, ambas se unieron al partido comunista antes de que hubiera llegado al poder en sus respectivos países, llegaron formar parte del Consejo de Estado y las dos eran presidentes de la Federación de Organizaciones de mujeres en sus países.

(Pacepa al lado del dictador comunista  rumano Ceausescu  y al lado de este su esposa Elena)

Durante esa visita, los hermanos Castro y Ceausescu acordaron aventurarse en el tráfico de drogas. Querían regir los destinos del mundo con las drogas. “Las drogas pueden hacer mucho más daño al imperialismo que las armas nucleares”-pontificaba Fidel. Raúl estaba de acuerdo: -“Las drogas pueden erosionar el capitalismo desde dentro”. En esas conversaciones nunca escuche la palabra “dinero” pero yo ya estaba administrando el dinero estaba generando Rumanía con estas operaciones. Todo este dinero era transferido a las cuentas personales de Ceausescu. En 1978, cuando afortunadamente pude abandonar Rumania esa cuenta, que llamaban AT-78, tenía un saldo de 400 millones de dólares –a pesar de las considerables dentadas que provocaba Elena con sus gastos en joyería y abrigos de lujo.

“FIDEL PONTIFICABA: ´LAS DROGAS PUEDEN HACER MUCHO MÁS DAÑO AL IMPERIALISMO QUE LAS ARMAS NUCLEARES´. RAÚL ESTABA
DE ACUERDO: ´LAS DROGAS PUEDEN EROSIONAR EL CAPITALISMO DESDE DENTRO”. 

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